Ejercicios para rehabilitación vestibular

¿Cuál es la finalidad de estos ejercicios?

Los ejercicios que se realizan están encaminados a estimular una serie de procesos que se realizan en nuestro cerebro, mecanismos de adaptación, habituación, sustitución que permiten que la lesión que hemos sufrido se compense. Los ejercicios van dirigidos a:

  • mejorar la estabilidad de la mirada y de la interacción entre la vista y el sistema vestibular, o del equilibrio, durante los movimientos de la cabeza.
  • mejorar la estabilidad postural tanto estática como dinámica, aumentando los límites de estabilidad y corrigiendo las estrategias utilizadas para mantener el equilibrio.
  • disminuir la sensibilidad del paciente a los movimientos de la cabeza.
  • aumentar el valor de la información somatosensorial y modificar el peso de la información visual en el mantenimiento del equilibrio y que frecuentemente crea una dependencia visual en estos pacientes.

¿Los ejercicios que se realizan, son iguales para todos los pacientes?

No. Las actividades planificadas para conseguir los objetivos de la Reeducación Vestibular deben ser estructuradas de forma individual, de acuerdo con los resultados de la evaluación inicial del paciente, de las pruebas realizadas, su estado físico, del proceso que sufre y de la valoración que realiza el médico; se trata de realizar un programa individualizado sobre un protocolo general que incluye diferentes tipos de ejercicios.

¿Qué tipo de ejercicios se realizan?

La base de la reeducación o rehabilitación vestibular son cuatro tipos de ejercicios o actividades:

  • Ejercicios que combinan  movimientos oculares y de la cabeza con el fin de estabilizar la mirada. Los ejercicios serán realizados de forma progresiva y tan rápidamente como el paciente pueda tolerarlos, siempre con la condición de que debe conseguir que la diana visual permanezca enfocada y estacionaria sobre la retina. Progresivamente se variarán las características del estímulo; la intensidad y frecuencia de los ejercicios que dependerán de la condición física, sintomatología y tolerancia del paciente.
  • Ejercicios de habituación. Determinados cambios de posición y movimientos de la cabeza y del cuerpo pueden provocar vértigo, sensación errónea de percepción de movimiento. Para su tratamiento es necesario conocer qué posiciones y movimientos desencadenan el vértigo, y una vez determinadas, se instruye al paciente para que los repita varias veces, en dos o tres sesiones diarias, siempre con rapidez y amplitud suficientes para provocar la sintomatología, descansando entre uno y otro movimiento hasta que los síntomas desaparezcan.
  • Ejercicios de control postural. El control postural requiere percibir, integrar y seleccionar correctamente la información sensorial recibida con el fin de dar una respuesta adecuada que permita mantener el equilibrio. Los ejercicios destinados a mejorar la estabilidad postural, tanto estática como dinámica, deben tener como fondo una gran diversidad de situaciones ambientales. Es necesario manipular la información visual (estímulos visuales conflictivos, con ojos cerrados…), somatosensorial (superficie firme, blandas, irregulares, móviles..) y vestibular (movimientos cefálicos, cabeza en diferentes posiciones…) que recibe el paciente con el fin de conseguir que integre y seleccione correctamente estas informaciones y pueda dar una respuesta adecuada a la nueva situación que aparece tras una lesión vestibular. La realización de estos ejercicios será progresiva: conforme mejora el estado del paciente aumentará la dificultad de los mismos, pudiendo combinar las dificultades visuales y somatosensoriales con las vestibulares…
    Para mejorar el control postural dinámico se realizaran ejercicios de cambios rápidos de posición, sentado-de pie, subida de escalones, giros bruscos, desplazamientos rápidos, caminar sobre obstáculos…, de forma que poco a poco mejore la autonomía del paciente y pueda comenzar un programa de entrenamiento que permita mejorar sus condiciones físicas.
  • Programa de mejora de las condiciones físicas generales del paciente: El estado físico del paciente puede limitar los resultados de la reeducación vestibular, es necesario mejorar las aptitudes del mismo progresivamente y entrar en un programa de mantenimiento físico. Lo primero es iniciar un programa regular de marcha, debe caminar al menos 20 minutos todos los días, si es necesario asistido, incluyendo giros de la cabeza durante la marcha. Progresivamente se irán realizando otras actividades, se le recomendarán primero actividades tales como jogging, aerobic y más adelante tenis, frontón… Es necesario ayudar al paciente a promover y mejorar su estado de salud general para mantener a largo plazo la compensación conseguida con estos ejercicios.

¿Puede tener complicaciones la Reeducación Vestibular?

Al comenzar el programa de rehabilitación es necesario conocer una serie de posibles complicaciones: durante las primeras semanas puede sufrir un empeoramiento debido a que es necesario realizar ejercicios o posiciones que provocan el vértigo. En este primer período pueden aparecer nauseas durante la realización de algunos ejercicios por lo que se debe prevenir de esta posibilidad, que no debe ser causa de abandono. En caso de que suceda, debe consultar con su médico.

La mejor forma de evitar complicaciones es seguir el programa bajo control médico.

¿Con qué intensidad se deben hacer estos ejercicios?

La Intensidad de estos ejercicios se irá incrementando poco a poco, sin prisa. Es posible que un planteamiento inicial excesivamente agresivo provoque un aumento de la sintomatología y lleve al paciente a abandonar el tratamiento. Se deben seleccionar los ejercicios que se incluyan en la reeducación siempre de forma individual, ejercicios que produzcan un nivel ligero-moderado de sintomatología. Al realizar los ejercicios es necesario poner al paciente en una situación difícil para que llegue a conocer los errores que provoca en el mantenimiento del equilibrio la lesión que sufre y poco a poco sea capaz de compensarlos. Es necesario informar al paciente que una vez comenzada la reeducación, tras un período de mejoría, puede sufrir períodos de empeoramiento, en especial cuando se siente bien y realiza una hiperactividad en su vida diaria o en el plan de reeducación.

¿Además de estos ejercicios existen otras posibilidades o técnicas especiales que permitan mejorar o acelerar la recuperación del equilibrio?

Sí, además de los ejercicios de Reeducación Vestibular que más adelante se detallan, existen otras técnicas que permiten acelerar o mejorar la compensación y el equilibrio, estas son Reeducación por medio de POSTUROGRAFÍA y la ESTIMULACIÓN OPTOCINÉTICA.

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