CIRUGÍA DEL OÍDO Y DE LA SORDERA

La hipoacusia es la pérdida de audición: Muchos pacientes son conscientes ellos mismos de su pérdida de audición; en otros casos son los familiares, compañeros trabajo o amigos los que se dan cuenta que no está oyendo bien y que hace repetir mucho las cosas.

La hipoacusia puede clasificarse por grados, según los decibelios de perdida auditiva en leve, moderada, grave o severa. Y también se clasifica según el tipo de perdida en hipoacusia de transmisión o neurosensorial.

  • La hipoacusia de transmisión es debido a patología del oído externo o medio.
  • La hipoacusia neurosensorial es debido a patología del oído interno o del nervio auditivo.
  • La hipoacusia mixta es una combinación de ambas, en la que existe perdida por oído medio, pero también está afectado el oído interno

Es importante hacer esta diferenciación entre hipoacusia de transmisión y neurosensorial porque lo más importante en una pérdida auditiva es hacer un estudio y exploración para determinar la causa de la misma y ofrecer la mejor solución.

Hipoacusia de transmisión

La hipoacusia de transmisión es debida a lesión en el oído externo y/o medio puede tener causas tan diversas como una malformación del oído externo, tapón cerumen, osteomas obstructivos, otitis media serosa (muy frecuente en los niños), otosclerosis, perforación timpánica, otitis medias crónicas  con o sin colesteatoma, secuelas de procesos crónicos… Ante la sospecha de pérdida de audición lo primero es realizar una exploración otológica y con otoscopia bajo visión microscópica, con impedanciometria y audiometría tonal y vocal y si es necesario ampliar el estudio mediante TAC o Resonancia Magnética.

Hipoacusia de neurosensorial

La hipoacusia neurosensorial es la que está producida por patología del oído interno o del nervio. Puede tener diversas causas: genética, malformaciones de la cóclea o acueducto vestibular, causas ototóxicas por fármacos, exposición a ruidos intensos, sorderas súbitas, tumores… Además de la exploración otológica y audiológica muchas veces se precisa completar la exploración con otras pruebas como son: potenciales evocados auditivos de tronco encéfalo, estudios analíticos y de imagen con resonancia magnética.

Tratamiento de la hipoacusia

Una vez conocida la causa de la hipoacusia intentaremos poner todos los medios a nuestro alcance para solucionarla.

Hay soluciones diversas desde algo tan simples como extraer un tapón de cerumen o dar tratamiento médico para una otitis, cirugías sencillas o adaptación de audífonos  a tratamientos quirúrgicos complejos e incluso precisar un implante coclear.

Tratamiento quirúrgico de la hipoacusia:

Las hipoacusias de transmisión muchas veces pueden tener solución quirúrgica, vamos a explicar unas patologías que podrían beneficiarse del tratamiento quirúrgico.

  • La otitis media serosa es una patología muy frecuente en niños, pero también en adultos. Si tras tratamiento médico no se soluciona, existe una técnica quirúrgica muy sencilla, que es la colocación de un drenaje transtimpanico o tubo de ventilación.
  • Osteomas o exostosis: la solución es quirúrgica, una canaloplastia regulara el tamaño del conducto dejando pasar las ondas sonoras y evitando la acumulación de detritus y cerumen en el conducto.
  • Las perforaciones timpánicas suelen acompañarse de pérdida de audición que puede ser leve o moderada. En el acto quirúrgico se soluciona la perforación timpánica mediante un injerto del propio paciente (miringoplastia) y en ocasiones precisa de revisión quirúrgica de la cadena osicular en el mismo acto (timpanoplastia).
  • La otosclerosis es una causa frecuente de hipoacusia, debido a la fijación de un huesecillo, el estribo, por unos focos otoscleróticos en la platina del mismo. La cirugía (estapedectomía) en un alto porcentaje recupera la audición del paciente.
  • La otitis media crónica colesteatomatosa es una infección crónica del oído que cursa con otitis de repetición e hipoacusia y el único tratamiento es la cirugía, si bien está orientada como primer objetivo a curar la enfermedad y evitar las recidivas, se intenta mejorar la audición. Aunque a veces queda como secuela la hipoacusia, hay soluciones protésicas, que pueden ser audífonos convencionales o audífonos implantables de conducción ósea que precisan cirugía.
  • Hipoacusia de transmisión como secuela de procesos crónicos: existe patología crónica de ventilación del oído medio o patología inflamatoria e infecciosa, que como secuela deja una hipoacusia de transmisión, que precisa prótesis auditivas para oír correctamente. En ocasiones los pacientes no pueden utilizar audífonos convencionales, en estos casos es posible recurrir a los implantes osteointegrados o implantes de vía ósea, que a través de una intervención generalmente sencilla se inserta en la mastoides la parte que se osteointegra para transmitir el sonido al oído interno. Existen diversos modelos, eligiendo el más apropiado en cada caso.

Tratamiento de las hipoacusias neurosensoriales (Oído interno y Nervio):

Las hipoacusias del oído interno o del nervio auditivo, no tienen una solución quirúrgica como las de transmisión, es imposible recuperar la audición con una intervención, siempre van a necesitar ayuda protésica, que puede ser con audífonos convencionales o precisar de algo mas especial cuando la hipoacusia es severa y/o tienen muy mala comprensión vocal, en estos casos precisaremos realizar una cirugía para colocar un  IMPLANTE COCLEAR, o algún otro dispositivo implantable en el oído, que permita al paciente tener una audición eficiente.

En cualquier caso, lo más importante ante cualquier sospecha de pérdida auditiva es solicitar una visita con el otorrino, realizar una exploración otológica y audiológica completa. Tras ello valorar todas las posibilidades que se pueden ofrecer, que son múltiples.

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