Escuchar un pitido, zumbido o silbido en los oídos sin que exista un sonido externo puede resultar muy inquietante. Es una de las razones más frecuentes por las que muchas personas buscan información sobre los acúfenos o tinnitus y se preguntan si van a desaparecer. La respuesta debe ser honesta: no siempre es posible prometer que el sonido se eliminará por completo, porque depende de su causa y de la evolución de cada caso. Sin embargo, los acúfenos sí pueden estudiarse y tratarse, y en muchos pacientes es posible reducir su intensidad, la molestia que provocan y su repercusión en el descanso o la vida diaria.
El primer paso es no resignarse ni intentar solucionarlo por cuenta propia. Una valoración por un especialista en otorrinolaringología permite conocer mejor qué está ocurriendo, descartar causas que requieren atención y plantear las opciones más adecuadas para cada paciente. Además, contar con información fiable evita recurrir a soluciones sin respaldo médico o a recomendaciones que no se adaptan a cada situación.
¿Qué son los acúfenos o tinnitus?
Los acúfenos, también llamados tinnitus, son la percepción de un sonido que no procede del entorno. Algunas personas lo describen como un pitido agudo; otras, como un zumbido, un siseo, un ruido similar al del mar o un latido. Puede notarse en uno o en ambos oídos, aparecer de forma continua o intermitente y ser más evidente cuando hay silencio.
No se trata de una enfermedad única, sino de un síntoma que puede tener distintos orígenes. Por eso, dos personas con un acúfeno aparentemente parecido pueden necesitar valoraciones y tratamientos diferentes.
¿Pueden desaparecer los acúfenos?
En algunos casos los acúfenos mejoran o desaparecen al tratar un factor identificable, como una alteración del oído, una exposición intensa al ruido o un problema auditivo asociado. En otros, aunque el sonido persista, el tratamiento puede conseguir que deje de ocupar el centro de atención y que interfiera mucho menos en la vida cotidiana.
El objetivo médico no es generar expectativas irreales, sino estudiar la causa, tratar lo que sea tratable y ayudar al paciente a recuperar bienestar. La mejoría puede consistir en percibir el sonido con menos intensidad, dormir mejor, disminuir la ansiedad asociada o dejar de prestar atención constante al acúfeno.
Por qué es importante realizar un estudio completo
Cuando un paciente consulta por tinnitus debe sentirse escuchado y correctamente explorado. Una buena historia clínica y la exploración otorrinolaringológica son la base para orientar el diagnóstico. Según cada caso, pueden ser necesarias pruebas como la audiometría tonal y vocal, la audiometría de altas frecuencias, las otoemisiones acústicas, los potenciales evocados auditivos o la acufenometría. En circunstancias concretas, el especialista puede indicar pruebas de imagen, como una resonancia magnética o un TAC.
No todas las pruebas son necesarias para todos los pacientes. Lo importante es seleccionar las que aporten información útil para comprender la situación auditiva y descartar causas que precisen un manejo específico. En Clínica Barona también puede realizar una valoración inicial del impacto del acúfeno, una herramienta orientativa que ayuda a conocer hasta qué punto afecta a su día a día.
Causas y factores que pueden estar relacionados
Los acúfenos pueden relacionarse con una pérdida de audición, la exposición prolongada a ruidos intensos, determinados problemas del oído, algunos fármacos o situaciones de tensión emocional. El estrés no debe interpretarse como una causa única ni como una explicación simplista, pero sí puede hacer que el cerebro preste más atención al sonido y aumente la sensación de malestar.
También es conveniente revisar los hábitos de protección auditiva, especialmente en personas expuestas a música alta, ambientes laborales ruidosos o auriculares a volumen elevado. Puede consultar en la web los factores favorecedores del acúfeno y comentarlos durante la consulta.
Tratamientos que puede valorar el otorrino
No existe una única solución válida para todos los casos. El tratamiento se adapta a los resultados de la exploración, a la presencia o no de pérdida auditiva y al grado de interferencia que el acúfeno produce en la vida del paciente.
- Tratamiento de la causa identificada. Si se detecta una alteración tratable, el primer objetivo será abordarla. En algunos casos concretos, una intervención quirúrgica puede ser parte de la solución, como sucede en determinadas patologías del oído.
- Audífonos y terapia sonora. Cuando existe pérdida auditiva, las prótesis auditivas pueden mejorar la audición y hacer que el acúfeno resulte menos perceptible. En determinados pacientes se valoran también generadores de sonido u otras estrategias de sonoterapia.
- Reentrenamiento auditivo y habituación. Estas estrategias buscan que el cerebro deje de interpretar el acúfeno como una señal de alarma. El objetivo es que el sonido pierda relevancia y deje de condicionar la actividad cotidiana.
- Apoyo para la ansiedad y el sueño. Cuando los acúfenos afectan al descanso, generan preocupación continua o dificultan la concentración, puede ser útil incorporar medidas de relajación y apoyo psicológico. La terapia cognitivo-conductual cuenta con respaldo en las guías clínicas para reducir el malestar asociado al tinnitus.
- Tratamiento farmacológico. No existe un fármaco universal que cure el acúfeno. El especialista puede valorar medicación en situaciones concretas, por ejemplo para abordar síntomas asociados, siempre tras una evaluación individualizada.
Acúfenos, ansiedad y sueño: un círculo que se puede romper
La incertidumbre es uno de los elementos que más angustia genera. Cuando el paciente no sabe por qué oye ese sonido, es habitual que lo vigile constantemente, especialmente al acostarse o en momentos de silencio. Esa atención continuada puede aumentar la percepción del acúfeno y hacer que resulte todavía más molesto.
Por este motivo, obtener un diagnóstico, comprender el proceso y seguir un plan de tratamiento puede ser de gran ayuda. No se trata de restar importancia al síntoma, sino de evitar que el miedo y la falta de sueño añadan una carga adicional. El tratamiento se centra en que el paciente recupere sensación de control y calidad de vida.
Cuándo conviene pedir cita con un otorrino
Es recomendable solicitar valoración si el acúfeno persiste, interfiere en el sueño, el trabajo o el estado de ánimo, o aparece acompañado de pérdida auditiva. También se debe consultar con especial prioridad si el sonido se percibe solo en un oído, es pulsátil —parece seguir el ritmo del corazón—, se inicia de forma brusca o se acompaña de vértigo, dolor, secreción del oído o una disminución repentina de la audición.
Una consulta temprana permite estudiar el caso sin alarmismos, pero sin dejar pasar señales que requieren una valoración médica. La página de Acúfenos – Tinnitus de Clínica Barona reúne más información sobre el abordaje especializado de este síntoma.
Una valoración personalizada para cada caso
Los acúfenos no tienen por qué convertirse en un problema que condicione su día a día. Tras un estudio adecuado, existen medidas y tratamientos que pueden ayudar a reducir su repercusión, mejorar el descanso y recuperar la tranquilidad. Si nota pitidos o zumbidos en los oídos y le preocupan, el equipo de Clínica Barona puede valorar su caso de forma individualizada.
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Autor y revisión médica
Dr. Rafael Barona de Guzmán. Doctor en Medicina y Cirugía. Especialista en Otorrinolaringología.