Presbifonía, alteraciones de la voz que aparecen con la edad

Todos deseamos llegar a viejos; y todos negamos que hemos llegado. Francisco de Quevedo.

En esta entrada nos centraremos en la presbifonía o lo que es lo mismo, los cambios en la voz que se producen como consecuencia de la edad avanzada.

Con la edad la voz pierde fuerza, calidad y brillo. Es interesante nombrar los sistemas que intervienen en la producción y emisión de la voz. El deterioro de uno o varios de estos sistemas serán responsables de la aparición de los cambios que con la edad se producen en la voz y pueden considerarse normales.

Los pulmones son los emisores del aire que generan la voz. Las cuerdas vocales representan el sistema valvular que atraviesa el aire emitido por los pulmones y la vibración de la mucosa de las cuerdas vocales se traduce en la emisión de un sonido. La nariz, los senos paranasales y la boca, entre otros, son los órganos resonadores. La lengua, los dientes, los labios… son órganos articuladores. Y por último, el encargado de regular a todos: el sistema nervioso.

Pensemos como la edad modifica estos órganos y entenderemos que los cambios en la voz con la edad no son una enfermedad.

¿Qué sucede en las cuerdas vocales con el paso de los años? Las cuerdas vocales son unos músculos que con la edad se atrofian, igual que el resto de la musculatura corporal. Con los años se produce una sequedad generalizada de las mucosas (oral, nasal, vaginal…) que también afecta a la de las cuerdas vocales. La laringe, que es el órgano que las alberga, es una estructura cartilaginosa que forma articulaciones que con la edad se deterioran y provocan que los movimientos sean asimétricos. 

Estos cambios, que el paciente el paciente debe aceptar como normales, no son una enfermedad. Es obligación del médico intentar ayudar al paciente a que tengan la menor repercusión posible en su en la calidad de vida.

Existen diferentes tratamientos para minimizar los efectos que éstos cambios pueden provocar en la vida del paciente. Es importante tener en cuenta que al no ser una enfermedad los tratamientos van a depender de la exigencia que el paciente tenga de su voz. Pongo un ejemplo, no es lo mismo una persona a la que le gusta cantar y forma parte de un coro, que aquella que quiere tener una voz sonora para que le oiga su familia y poder hablar con facilidad en ambientes normales, no completamente silenciosos

Tenemos tres tipos de tratamiento que el médico deberá indicar de manera individualizada según las necesidades de su paciente:

  • Medidas higiénicas: ingesta de líquidos para aumentar la lubricación de la mucosa de las cuerdas vocales, evitar alimentos ácidos o picantes que sequen las mucosas y el uso de humidificadores.
  • Tratamiento rehabilitador: asistir a sesiones de logopedia/foniatría para realizar ejercicios que ayuden a fortalecer la musculatura de la laringe.
  • Tratamiento quirúrgico: en pacientes que el tratamiento rehabilitador no ha sido suficiente, y se evidencia un marcado adelgazamiento de las cuerdas vocales pueden inyectarse sustancias que permiten aumentar el grosor de las mismas y mejorar el cierre durante la fonación.

Nada nos hace envejecer con más rapidez que el pensar incesantemente en que nos hacemos viejos
Georg Christoph Lichtenberg

Comentarios cerrados.